SAN CRISTÓBAL, República Dominicana.- Un estudio de impacto ambiental presentado por la Plataforma San Cristóbal y el Centro de Sostenibilidad Socioambiental del Instituto Politécnico Loyola (CSSL) advierte que concesión minera amenaza nacimientos de agua en Loma Verde, por lo que urge al Estado actuar de inmediato para impedir un daño ecológico potencialmente irreversible en una zona estratégica para el abastecimiento comunitario.

Las presentaron los resultados del informe técnico «Reconocimiento geológico e hidrológico en Loma Verde, San Cristóbal», que documenta la importancia de este macizo montañoso para la recarga acuífera, al tiempo que advierten sobre los riesgos que supondría la explotación minera en el área.

Durante el encuentro de diálogo, celebrado en el Salón Audiovisual del Instituto Politécnico Loyola, se dieron a conocer los hallazgos del estudio elaborado en julio de 2026 por el geólogo Luis R. Peña L., con la colaboración del hidrólogo Fidel Pérez y el geógrafo Welifer Lebrón.

El informe identifica nacimientos y cursos de agua asociados al río Madero y a los arroyos Najayo, Niza, La Henea, Martinica, La Guinea y Quiebra Plato, entre otros, que forman parte de la red hídrica de Najayo Arriba y comunidades cercanas.

El dato central del estudio es que una concesión de explotación de caliza de 204 hectáreas, identificada a partir del Catastro Minero, se superpone con los nacimientos de los arroyos Niza y La Henea y la cañada del Sector 6 de Najayo.

Los especialistas advierten que la extracción en esta zona podría provocar degradación o contaminación de las fuentes e incluso comprometer su permanencia, con consecuencias para los acueductos comunitarios y las poblaciones situadas aguas abajo.

El informe no afirma que esos daños ya hayan ocurrido: señala un riesgo que exige prevención.

Ante esta evidencia, la Plataforma San Cristóbal hizo un llamado apremiante al Estado dominicano, en particular al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y a la Dirección General de Minería, a actuar de inmediato para impedir que una eventual explotación minera comprometa los nacimientos de agua, y a revisar la concesión a la luz de los hallazgos técnicos.

La organización subrayó que el daño ecológico no puede considerarse un efecto colateral tolerable de la extracción: afectaría directamente la base hídrica de la vida comunitaria y la integridad del territorio.

La Plataforma planteó también la incorporación de los nacimientos identificados a la cartografía oficial, el impulso de una figura de protección territorial e hidrológica para Loma Verde y la creación de un sistema de monitoreo comunitario del caudal y la calidad del agua.

Estas medidas figuran entre las recomendaciones del

informe y buscan que cualquier decisión sobre el uso del suelo considere las evidencias geológicas e hidrológicas y la participación de las comunidades.

Manuel Nina (Pacholy) y Cándido Figuereo fungieron como voceros del encuentro, organizado conjuntamente por la Plataforma San Cristóbal y el CSSL.

Ambas entidades reafirmaron su compromiso de promover el diálogo público, la investigación aplicada y la protección de las fuentes de agua como patrimonio de las comunidades de San Cristóbal.