SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La capital dominicana navega en medio de tres grandes ríos: Ozama, La Isabela y Haina, sin embargo, su principal fuente de agua proviene del Nizao, que es una cuenca aledaña, pero fuera de sus dominios inmediatos, razón por la cual, sus habitantes dependen, finalmente, de agua prestada, lo que es preocupante.

En un artículo publicado en el periódico Hoy, el catedrático Eleuterio Martínez, ingeniero agroforestal, precisa que para abastecerse del líquido el gran Santo Domingo depende de Valle Nuevo, Los Haitises, Los Siete Picos, La Humeadora y sobre todo, de la Tachuela y La Barbacoa.

¿Cuán importante y valiosa es el agua? para responder que normalmente nos damos cuenta cuando abrimos el grifo de la llave y está seca, no sale nada. Toda montaña bien arbolada, actúa como una esponja, vale decir, una inmensa alfombra verde que capta, almacena y escurre las aguas que ha atrapado de las lluvias y directamente de las nubes, cuando las cumbres montañosas son muy elevadas, como ocurre con Valle Nuevo, 2,400 metros de altitud, o La Tachuela y La Barbacoa (entre San Cristóbal, Peravia y Ocoa), que tienen elevaciones superiores a los 1,700 metros de altitud.

Explica que el agua que llega a hogares para saciar la sed y suplir las necesidades primarias; así como la población citadina, que ya alcanza alrededor de 3 millones de personas, viene de la Presa de Valdesia, la cual se complementa con las aguas provenientes de los ríos Isa, Mana, Maiboa, Duey, Haina, Guananito y Básima.

También, dice, llega el agua de Los Haitises recogidas por el Río Ozama, principalmente de los ríos Isabela, Higüero, Guanuma, Boyá, Sábita, Tosa, La Yuca, Dajao, Comate, Comatillo, Yaguasa, Yabacao y Sabana, entre otros.

Todas las aguas provenientes de los Haitises son captadas por el Acueducto Barrera de Salinidad, que abastece a Sabana Perdida, Villa Mella y Santo Domingo Este, fuentes que valen tanto como el oro, por tanto, así deben ser cuidadas.