SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La consolidación de un modelo socioeconómico y político violento, degradado, contrario a la soberanía nacional, negador de derechos a grupos vulnerables, descrecimiento de la economía, endeudamiento, inflación galopante, amenazas de la producción del agua, marcaron el 2025, de acuerdo a la  coordinadora Popular Nacional (CPN) que irrumpió por las luchas sociales y ambientales. 

 En su balance sobre 2025, la CPN deplora que el  gobierno y las élites económicas, ya no puedieron siquiera presentar el crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto (PIB) como la estadística más destacada de este modelo.

Según los datos oficiales para el 2025 a duras penas el indicador de la subida del PIB llegaría a un 2%, a pesar de un endeudamiento desbordado, cuyo pago de intereses anuales estrangula cada año las capacidades del Estado para ofrecer servicios de calidad a la población e hipoteca el futuro de la nación.

 Una vez más, el gobierno y los grupos ecónomos no pudieron sacar adelante la reforma fiscal, porque se niegan de manera rotunda a renunciar a los odiosos  privilegios que detentan, a enfrentar la corrupción e impunidad en que se sustentan.

 Considera que no es extraño que la moneda se haya devaluado hasta superar los 63 pesos por un dólar en diciembre de 2025 y la población azotada por el encarecimiento en los bienes y servicios básicos, muy a pesar de los informes maquillados del Banco Central sobre la inflacción.

Soberanía

Lamenta que el gobierno, fuera muy diligente entregando la soberanía nacional, permitiendo el uso del territorio dominicano para amenazar a pueblos hermanos y arrodillándose frente a los intereses de la Barrick, Goldquest, Unigold y demás corporaciones foráneas.

 El 2025 fue un año de la imposición del Código Penal del retroceso que desconoce los derechos de las mujeres, criminaliza la protesta social, perpetúa privilegios irritantes y legaliza la discriminación de los grupos más vulnerables del país.

Corrupción e impunidad

 Indica que la tragedia del Jet Set y escándalo en el Servicio Nacional de Salud (SENASA), demostraron que la corrupción y la impunidad, siguen rampantes en el presente gobierno, traduciéndose en un legado de muerte, denegación derechos, rasterización del sistema de salud y seguridad social y reiteración del robo legalizado que son las ARS y las AFP privadas.

 Xenofobia

El 2025 quedará registrado como el año en el que el gobierno, las élites conservadoras dieron rienda suelta a la promoción del odio, la xenofobia y el racismo contra trabajadores /as, moradores barriales y campesinos azotados por la multiplicación de los desalojos y amenazas generalizadas de expropiación contra los pobres.

Asimismo, acoso insufrible contra migrantes, cañeros, pequeños transportistas, jóvenes de los barrios, dominicanos de ascendencia haitiana, parturientas pobres y negras, convirtiendo el país, en un verdadero estado de excepción a favor de los más ricos.

Grito de unidad 

En este contexto de represión y acoso generalizado contra la población empobrecida, la CPN lanzó un grito de unidad y movilización, a todas las plataformas sociales, organizaciones, para que juntas rechacen las políticas de exclusión social y entrega de la soberanía nacional, avanzando en la construcción de una sociedad basada en los derechos ciudadanos.

Desde enero de 2005, la CPN, las organizaciones y coaliciones comunitarias, de mujeres, campesinas, sociales y ambientales del país se movilizaron contra la represión, los abusos y despojos de la Barrick, Goldquest, Unigold, Belfond y otras mineras en el Naranjo, Cotui, Santiago Rodríguez, San Juan, Barahona, Restauración, Bonao, Santiago, el Seibo y muchas otras comunidades.

La CPN se mantuvo en la primera línea en la defensa de los derechos de mujeres y niñas junto a las organizaciones de mujeres y feministas contra la violencia en las importantes movilizaciones del 8 de marzo y el 30 de noviembre del 2025.

 La CPN, junto a Red Urbano Popular (RUP), la Comisión Nacional de Los Derechos Humanos (CNDH) y numerosas organizaciones comunitarias, enfrentaron en las calles durante todos los meses, la epidemia de los desalojos y expropiaciones abusivas en barrios y campos.

Defensa del agua y la vida

 El 27 de abril del 2025 en el 60 aniversario de la revolución de 1965, la CPN y las organizaciones sociales y revolucionarias salieron masivamente a las calles, en contra de todas las amenazas a defender la soberanía popular y nacional, los derechos de la población trabajadora como la libertad sindical y la cesantía, en defensa del agua, la vida, la salud y seguridad social dignas, y la memoria histórica del pueblo.

 La CPN impulsó junto a la Coalición Cibao, la ADP, las Coaliciones socio ambientales del Noroeste (COANOR), de la región  Enriquillo, Suroeste Unido Por el Agua y La Vida y demás plataformas comunitarias territoriales, las huelgas y movilizaciones por la gran deuda social acumulada de las comunidades y contra la imposición de proyectos lesivos para el país.

 La CPN acompañó decenas de encuentros, seminarios, jornadas educativas, congresos, debates, movilizaciones territoriales y organizó en unidad con el conjunto del movimiento social popular, la gran marcha en defensa del agua y la vida el domingo 19 de octubre del 2025.

Contra guerras

 En medio de la turbulencia global marcada por las guerras genocidas la CPN junto a las organizaciones revolucionarias y democráticas del país, motivaron las movilizaciones y la solidaridad con Palestina, Venezuela y todos los  pueblos del mundo que luchan por su soberanía y autodeterminación.

Si bien el 2025 fue un periodo de profundización de las políticas anti derechos a todos los niveles, también fue el año en que se produjo una irrupción inicial de la CPN y las luchas populares, que proyectan y mantienen la esperanza de una mejor vida para la mayoría de la población.