SANTIAGO, República Dominicana.- La expansión de la minería metálica podría comprometer seriamente las fuentes de agua, bosques y sostenibilidad ambiental del territorio dominicano, advierte el informe “El futuro sin agua de la República Dominicana: cuando la minería destruye el porvenir”, presentado por la Fundación Ecológica Tropical (FUNDETROP)

El informe señala que la mayoría de las solicitudes de concesiones mineras de exploración y explotación se concentran en la Cordillera Central, la Cordillera Septentrional y la zona fronteriza,  principales zonas de nacimiento de los ríos del país.

Esto, precisa, convierte el debate minero en un tema que va más allá de la economía y lo coloca en el plano de la seguridad hídrica, territorial y ambiental de la República Dominicana.

Según el estudio, actualmente existen más de 296 licencias de exploración minera, de estas 91 son metálicas, y si todas las solicitudes en proceso fueran aprobadas, cerca de una décima parte del territorio nacional estaría bajo concesiones o intereses de la minería metálica, lo que transformaría el modelo de uso del territorio dominicano en las próximas décadas.

El documento advierte que la minería metálica a gran escala implica deforestación, remoción de suelos, uso intensivo de agua y la utilización de sustancias químicas en los procesos de separación de minerales, lo que representa un riesgo directo para las cuencas hidrográficas, la biodiversidad y la seguridad hídrica nacional.

En ese sentido, el informe sostiene que el verdadero debate en el país no debe ser si hay minería o no, sino la protección del agua, ya que sin agua no hay agricultura, energía hidroeléctrica, alimentos ni desarrollo económico.

El estudio también señala que muchas concesiones mineras coinciden territorialmente con zonas montañosas, bosques y áreas donde nacen los principales ríos del país, como el Yaque del Norte, Yaque del Sur, Yuna, Nizao, Artibonito, Ozama e Isabela, lo que convierte la expansión minera en un tema estratégico para el futuro del país.

Asimismo, el informe plantea que en los últimos años se ha observado un patrón en la inversión pública en infraestructuras como carreteras y obras en zonas montañosas donde también existen concesiones mineras, lo que ha generado preocupación en sectores sociales y ambientales, que consideran que algunas de estas obras podrían estar facilitando el acceso a zonas de interés minero.

El documento advierte que, de continuar la expansión minera sin una política hídrica clara, el país podría enfrentar en el futuro conflictos sociales relacionados con el acceso al agua, la defensa del territorio y la protección de los recursos naturales.

En ese contexto, el informe señala que el acceso al agua es un derecho humano reconocido por la Organización de las Naciones Unidas y que el Estado dominicano tiene la responsabilidad de proteger las fuentes de agua por encima de cualquier actividad económica.

Conclusión

Entre las conclusiones del informe se establece que la RD debe definir si su modelo de desarrollo estará basado en la explotación minera de corto plazo o en la protección de sus recursos naturales estratégicos como el agua, los bosques y la producción agropecuaria.

El informe afirma que el verdadero oro del país no está en los minerales, sino en el agua, los bosques y las cuencas hidrográficas que sostienen la vida y la economía nacional. La Fundación Ecológica Tropical llama a que se abra un debate nacional sobre la minería, el agua y el uso del territorio, y a que se impulsen leyes y políticas públicas para proteger las cuencas hidrográficas, las zonas montañosas y las principales áreas de producción de agua del país