SANTO DOMINGO, República Dominicana.- En acto en honor al histórico líder obrero Mauricio Báez, en la plaza en su nombre, los Partidos  Frente Amplio (FA) y Alianza País (ALPAÍS) proclamaron la defensa de los derechos laborales, cesantía, salarios justos, el 5% del Producto Interno Bruto (PIB) para salud la pública y una reforma integral del Sistema Dominicano de la Seguridad Social (SDSS).

Dentro de los actos a Mauricio Báez, en ocasión del 140 aniversario del Día Internacional de los Trabajadores, María Teresa Cabreras, por FA, así como Guillermo Moreno, por ALPAÍS, destacaron el legado del histórico líder obrero, afirmando que, si estuviera físicamente vivo hoy, estaría en la primera fila de lucha por los derechos de los trabajadores y por una seguridad social pública, solidaria, universal y centrada en derechos.

Señalaron que la seguridad social no puede seguir siendo vista como asistencialismo ni como un simple servicio, sino como un derecho humano fundamental y un mecanismo de protección financiera para las familias frente a la vejez, enfermedad, discapacidad, maternidad, infancia, riesgos laborales y otras situaciones que afectan la vida de la población.

En un documento estima que el debate sobre la reforma a la seguridad social debe partir de la pregunta: ¿ha cumplido el sistema con la obligación de proteger financieramente a las familias? La respuesta es clara: no la ha cumplido.

Afirma que el modelo vigente prioriza las ganancias, el equilibrio financiero del negocio y la acumulación de riqueza de los dueños del negocio, en lugar de colocar en el centro las necesidades reales de la población afiliada.

Advirtieron que, mientras las AFP acumulan grandes ganancias y gastos operacionales, los trabajadores no tienen garantizada una pensión digna, aún después de décadas de cotización.

Según el informe Radiografía de la Seguridad Social, las AFP tuvieron ingresos operacionales el año pasado por RD$11 mil, 562.2 millones y sus utilidades alcanzaron RD$5,933.8 millones, mientras sus gastos operacionales y generales llegaron a RD$7,198.4 millones.

Sumando utilidades y gastos, el costo social anual del sistema de AFP ascendió en 2025 a RD$13,132.1 millones de pesos.

“Mientras tanto, la promesa de una pensión digna sigue sin cumplirse. Los estudios citados en el informe indican que la pensión promedio rondará el 30% o menos del ingreso laboral recibido por el trabajador o trabajadora antes del retiro. Esto significa, que una persona que hoy gana 30 mil pesos podría terminar con una pensión de alrededor de 9 mil pesos o menos. Eso no es una pensión digna. Eso es una condena a la miseria en la vejez”, aseguran.

Asimismo, expresaron preocupación por informaciones sobre una posible reforma gubernamental que, según indicaron, podría incluir aumento de la cotización, elevación de la edad de retiro a 65 años, inversión de los fondos de pensiones en el extranjero y debilitamiento de los pocos regímenes públicos y solidarios que aún existen.

 “De confirmarse estas medidas, no estaríamos ante una reforma para garantizar derechos, sino ante una profundización del mismo modelo que ya ha permitido que las AFP consuman casi RD$130 mil millones de la seguridad social en ganancias y gastos propios, mientras ninguna persona trabajadora tiene asegurada una pensión digna por más años que trabaje y cotice” advirtió la dirigente política.

Demandaron la protección del salario mediante la indexación automática por inflación, el aumento a RD$50,001 del monto salarial a partir del cual se paga el Impuesto Sobre la Renta, el respeto al derecho a la cesantía, el uso social de los fondos de pensiones para proyectos de viviendas asequibles, la ampliación del transporte colectivo, apoyo real a la producción agropecuaria, un 5% del PIB para salud pública y una reforma integral de la Ley de Seguridad Social.

Llamaron a la población, a los movimientos sociales, sindicales, y progresistas a mantenerse movilizados e impedir que se imponga una reforma contraria a los derechos de la población.

Sostuvieron que la verdadera reforma de la seguridad social debe partir de la propuesta presentada por la Coalición por una Seguridad Social Digna y colocar en el centro la protección de las familias, la salud como derecho y pensiones suficientes para una vejez digna.