SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Diputadas de diferentes bancadas se levantaron de sus curules en el hemiciclo para condenar la ola de violencia desatada en la República Dominicana que en los primeros meses de este año ya ha cobrado la vida de al menos 25 mujeres.
Algunas congresistas consideraron que la situación es tan alarmante que el país debería ser declarado en “estado de emergencia”.
Selinés Méndez, de la FP, por el Distrito Nacional, estimó que el país debería ser declarado en Estado de emergencia, ante la violencia que azota a las mujeres.
Méndez opinó que la situación amerita de un cambio de políticas públicas, ya que no se trata solamente de leyes, sino de un problema que debe iniciar en la educación, desde las escuelas y universidades.
Ycelmary Brito, de Santo Domingo, perteneciente al partido Fuerza del Pueblo (FP), definió como alarmante el estado de violencia contra las mujeres, simplemente porque estas decidieron terminar con una relación sentimental.
Consideró que lo más duele es que cuando una mujer acude a un destacamento o juzgad a poner una denuncia lo que entregan una hoja de alejamiento, que muchas veces la víctima es quien tiene que entregarla al agresor.
Deploró que todas las legisladoras tienen depositada el proyecto denominado “Déjala Ir” que integra a más de 18 iniciativas que tienen que ver con la violencia, pero que esta sigue en comisiones, que constituye un aporte del Congreso con miras a tomar acciones contra ese flagelo.
La diputada Carmen Ligia Barceló, del Partido Revolucionario Moderno (PRM) citó las siete mujeres que han sido asesinadas en lo que va de mayo, por quien pidió un minuto de silencio.
Señaló que su turno era una autocrítica al Congreso, a su gobierno, pero también a los gobiernos anteriores, ya que cada año se revelan estadísticas de mujeres asesinadas por sus ex parejas por decidir terminar con una relación.
Deploró, igual que su antecesora, que ninguno de los proyectos que conforman la iniciativa Déjala Ir, haya sido discutido en comisiones.
Sostuvo que la situación es tan grave que la mujer no está segura en el hogar, donde se supone debería ser el lugar para protegerse “su refugio que debería ser su hogar, es el lugar más peligroso”.
Nurca Nieves, de Azua, por la FP, manifestó que la tarea no es solamente legislativa, porque la situación es tan grave que amerita del concurso de todos los estamentos del Estado, las iglesias y entidades de la sociedad civil.
“Creo pertinente, que desde las altas instancias del Estado, incluyéndonos a nosotros, la academia, hagamos un diagnóstico de este flagelo social que hoy afecta a las mujeres, y vamos a reformular todas las políticas que hasta ahora se han implementados, que todas han sido fallidas”, afirmó.