SANTO DOMINGO, RD.- A tres días de los fuertes lluvias derramadas en el país, todavía cientos de viviendas siguen bajo las aguas del río Ozama, en el gran Santo Domingo, mientras 46 familias desalojadas para dar paso a la avenida perimetral, siguen refugiadas en 81 apartamentos que construye la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) en la zona.
La queja es generalizada entre los damnificados de Ribera del Ozama, en Santo Domingo Este, Los Coordinadores y Las Cucarachas, en Santo Domingo Norte, por la falta de auxilio de las autoridades, a pesar de que han perdido viviendas, ajuares, prendas de vestir y otros.
Francisco Reyes, coordinador del coordinador del Bloque de Organizaciones Comunitarias y Ambiental Ozama y Isabela (BLOCOSAI) informó que hacen un levantamiento sobre las familias que llevan 18 años en las casitas a orilla del río, llevado ese lugar de manea provisional por la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte (OPRET).

Existe consenso entre las organizaciones comunitarias y las iglesias para que de los 81 apartamentos a punto de terminar por la CAASD, en lugar 46 sean para igual cantidad de familias que habitan las casitas que fueron inundadas por el Isabela el pasado fin de semana.
Están de acuerdo con que una vez las aguas vuelvan a su nivel quienes ocupen los apartamentos retornen a las casitas, hasta tanto la CAASD termine los apartamentos, listos en más de un 95%.
Reyes informó que las inundaciones que sufrieron las familias que habitan la primera planta de los viejos apartamentos en la Zurza se debió a la sustitución de una tubería amplia por otra de menos pulgas que hizo la CAASD cuando construyó la estructura de la Planta de Tratamiento.
Eso provoca, afirma, que las aguas que bajan desde las avenidas Máximo Gómez y Paseos de los Reyes Católicos y la pendiente, no encuentre espacios suficientes y reboten hacia las viviendas.
Una brigada del Area 4 de Salud, encabezada por las doctoras Margarita Moreno, Andreina Rodríguez, Ana María, y la licenciada Santa Ravelo, hacían un levantamiento en La Zurza, El Túnal de Capotillo y en la Escuela Pituca Flores, en Las Cañitas, para detectar vulnerables a enfermedades como el dengue, Leptospirosis, malaria y otras que pudieran surgir fruto de las aguas dejada por el disturbio tropical del pasado fin de semana.

Cientos de casas siguen bajo las aguas del Ozama en Ribera del Ozama y La Lila, en la margen oriental, Santo Domingo Este, sin que hasta ayer recibieran auxilio de las autoridades locales y nacionales.
Andrés Ruiz, presidente de la junta de vecinos Ribera del Ozama, dijo que más de 400 familias siguen arrimadas en casas de vecinos o familiares más arriba, debido a que sus techos tienen el río dentro y será muy poco los que puedan recuperar.
Precisa que esperan que las laguas bajen para entonces comenzar a sacar lodo de las casas, tarea muy difícil y peligrosa, porque es ahí cuando llegan la contaminación.
“Hasta ahora ninguna autoridad ha bajado aquí, debajo del puente, ni nadie ofrece ayuda, estamos sobreviviendo hasta que Dios quiera”, expresó.
Ruiz, tienen un taller de reparaciones de lavadoras, televisores, abanicos y neveras, pero las inundaciones dañó el único sustento de su familia.
Estima que solución no es que entreguen una ración de alimentos un día, sino que el presidente Luis Abinader retome el proyecto de desocupar la margen del Ozama para continuar el proyecto similar al del Nuevo Domingo Savio, en La Ciénaga y Los Guandules.
“Desde la gestión de Danilo Medina nos tienen allantados con eso, esperamos que este gobierno que piensa seguir que la reubicación de nosotros sea su prioridad, si lo hace conseguirá más votos, de lo contrario, tendrá problemas”, asegura.
Los Coordinadores

En peor situación continúan más de mil familias en Los Coordinadores, Las Cucarachas y otros barrios próximo al Ozama, en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte (SDN).
Yamilka Brito Pérez, madre de cuatro niños, perdió los pocos que tenían en su casa en Los Coordinadores, mientras no han podido regresar desde que salieron en la madrugada del sábado.
En la misma situación está Germania Villafaña, madre de tres hijos, por lo que piden el auxilio de las autoridades, que hasta este martes no se habían presentado a la zona.
Las familias de estos lugares carecen de alimentos, colchones, ropa y otros ajuares dañados por el río que se mantienen dentro desde el sábado.
Alcaldía SDE
El alcalde de Santo Domingo Este, Manuel Jiménez, informó este martes que todos los equipos del Comité Municipal de Prevención y Mitigación de Riesgos de la demarcación se mantendrá en alerta y desarrollando trabajos preventivos ante la alta saturación de los suelos y la posibilidad de crecida del río Ozama.
Jiménez explicó que, fruto de los trabajos preventivos que se desarrollan durante todo el año, las cañadas de SDE mantuvieron una correntía sin grandes desbordamientos ni amenaza a la vida de los munícipes de zonas de alta vulnerabilidad.
De igual forma explicó que en estos momentos el gobierno del presidente Luis Abinader apoya al Ayuntamiento y a la comunidad en los trabajos de asistencia de las familias que más han sido afectadas por los altos niveles de lluvia.
“Gracias a la Defensa Civil, la Cruz Roja, nuestro cuerpo de bomberos, la Policía Nacional y el personal del Ayuntamiento hoy no tenemos pérdidas humanas. Nos mantendremos trabajando junto al gobierno del presidente Abinader para auxiliar a los afectados de los sectores vulnerables y prevenir otros daños”, dijo.