SANTO DOMINGO, RD.- La Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) nunca fue operada por el Estado con criterio social sino como “barril sin fondo” a tal punto que se manejaba con 38 empleados por cada autobús, además de los préstamos de autobuses y el canibalismo con las unidades.

Así lo consideraron, por separado, Antonio Marte, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (CONATRA) y Antonio Brito, vicepresidente de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción (FENATRABI) quien sugirió, este último al director de la OMSA, someter a los responsables de canibalizar la empresa estatal.

Responden al vicepresidente ejecutivo de la OMSA, Onéximo González, de que esa empresa se manejaba como un club de beneficiencia y de que en los talleres se practicaba una especia “canibalismo”, desmantelando autobuses para reparar a otros y desapariciones de piezas.

Marte, deplora que con una flotilla de apenas 74 autobuses la empresa estatal contaba con más 2500 empleados, es decir, entre 38 40 en nómina por cada aparato, por lo que de esa manera no hay empresa que pueda sobrevivir.

Atribuyó la sobrepoblación en nómina de la OMSA a que funcionarios del gobierno envían listas con  cantidades de empleados para que sean nombrados en esa empresa.

“Hasta que no saquen las manos los funcionarios de ahí, esa empresa no va a funcionar como tal y difícilmente tenga resultado mientras sea propiedad del Estado”, precisa Marte, además senador por la provincia Santiago Rodríguez.

Citó como exitosos los corredores de autobuses que han sido implementado en Santo Domingo, a tal punto que ya el de la Núñez de Cáceres, se pagó hace tiempo, unos RD$300 millones al Bancvo de Reservas en menos de cinco años.

Señala que no fueron recursos netamente del Estado, sino del cobro del 0.50% de los impuestos que cobra el gobierno mediante la Ley 253-12 creada para el Fortalecimiento de la Capacidad Recaudatoria del Estado para la Sostenibilidad Fiscal y el Desarrollo Sostenible.

“Deberían haber decenas de corredores con esos recursos y no existen; el gobierno tiene que sacar la mano del transporte, porque no le renta, por el contrario, es una carga muy pesada”, subraya.

Recuerda que en la Núñez de Cáceres existen 32 autobuses con 64 choferes diarios cada ocho hora, pero si hubiese sido de la OMSA habrían existidos más de mil choferes para la misma cantidad de unidades.

Antonio Marte confía en que el actual vicepresidente ejecutivo de la OMSA, Onéximo González, sacaría a esa empresa del estado en que la encontró, ya que cuenta con la capacidad técnica para hacerlo.

 Según Onéximo Gonzáleza, la OMSA gastaba millones de pesos al año en combustibles, repuestos y pago a conductores en autobuses que eran prestados a particulares de manera gratuitas, práctica que se desarrollaba históricamente en esa entidad.

A esto suma que las flotillas de autobuses eran sometidas a una especie de “canibalismo mecánico” en los talleres de la empresa, donde no había reparo para quitar una pieza a una unidad para colocársela a otro.

Antonio Brito, vicepresidente de la Federación Nacional de Transporte La Nueva Opción (FENATRANO) responde invitando a Onéximo González incoar un sometimiento por ante los tribunales de pasados directores de la OMSA por uso inadecuado de los recursos del Estado.

Estima que la empresa estatal se creó para resolver un problema social en el Distrito Nacional y el gran Santo Domingo, pero el hecho de que su función se haya desviado es responsabilidad del gobierno.

Sostuvo que el sector transporte, tanto urbano como interurbano, siempre ha estado en poder del sector privado, pero que el público como OMSA, Metro y Teleférico, son un complemento que evita el monopolio, práctica prohibida en el país.