Presidente Academia Historia destaca que en momentos de incertidumbre, Duarte no dudó en sacrificar su acomodada vida para luchar por la libertad
SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Hoy se cumple el 213 aniversario del nacimiento de Juan Pablo Duarte, el principal ideólogo de la fundación de la República Dominicana, quien desde muy joven, en medio de adversidades y bajo el dominio haitiano, luchó por la independencia.
Duarte estudió en Europa y Estados Unidos, donde consolidó su pensamiento liberal al constatar las ventajas de vivir en democracia y libertad.
Con apenas 25 años, el 16 de julio de 1838, Duarte fundó la sociedad secreta La Trinitaria, que de forma clandestina inició un arduo trabajo político a los fines de socavar la ocupación haitiana.
En 1840 constituyó otra llamada La Filantrópica para actividades públicas y difundir las ideas veladas de liberación a través del teatro. Paralelamente, viajó al exterior en busca de apoyo a la causa independentista a la cual aportó recursos su familia.
Tras una ardua labor, el 27 de febrero de 1844 se declaró la independencia dominicana, iniciando varias batallas hasta expulsar a los haitianos. No obstante, debido a las divisiones de los patriotas, Duarte no pudo disfrutar la libertad por la que luchó y fue exiliado, muriendo en la pobreza el 15 de julio de 1876 en Caracas, Venezuela.
A propósito del aniversario de Duarte, el presidente de la Academia Dominicana de la Historia, Miguel Reyes Sánchez, destacó el sacrificio del patricio y su pensamiento liberal que sirvió para proclamar la independencia. Agregó que sus lecciones de entrega, persistencia e ideales son fuentes inspiradoras.
Destacó que en momentos de incertidumbre, Duarte no dudó en sacrificar su acomodada vida familiar y fundó La Trinitaria para luchar por la libertad de la patria.
“La Academia rinde un sentido homenaje a su memoria y exhorta a nuestros conciudadanos a mantener viva la llama del patriotismo, reverenciando la vida y trayectoria política e intelectual del más ilustre de los dominicanos”, manifestó Reyes.
Mientras el obispo Jesús Castro Marte afirmó que este natalicio compromete como dominicanos a pensar y asumir su visión, sacrificio, valentía y anhelo de construir un país libre, justo y solidario. Llamó a retomar los ideales de Duarte para seguir luchando por un futuro más próspero para todos.

¿Qué pensaba Duarte de la política?
El padre de la patria y fundador de la República, Juan Pablo Duarte, tuvo muy clara su idea sobre la política, al margen de que esta haya cambiado o de que las actuales acciones de algunos políticos hayan redefinido el concepto en la mente de los dominicanos.
Duarte consideraba que esa actividad, cuyos orígenes se remontan a la antigua Grecia, no es especulación, sino la ciencia más pura y la más digna, después de la filosofía, de ocupar las inteligencias nobles. Entendió, además, que trabajar por la patria entrañaba colocar el interés supremo de la nación por encima de todo interés personal.
Wilson Gómez Ramírez, presidente del Instituto Duartiano, dice que el patricio consideraba esa rama como un canal para servir desde la función pública, y no para servirse; lo que implicaba, además, un sacrificio y la oportunidad de engrandecer al país con una labor honesta, transparente e íntegra.
“Otra idea de Duarte que revela su convencimiento de que resultaba enaltecedor entregarse a la elevada tarea de servir a su pueblo es cuando exhorta a las personas a desprenderse del interés particular cuando se procura servir al país. Dice: ‘Trabajemos por y para la patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos’”.
El presidente del Instituto Duartiano recordó que Duarte ofreció el más alto ejemplo de integridad con su rendición de cuentas. Como general que comandaba de manera adjunta el Ejército Expedicionario del Sur, al ser llamado por la Junta Central Electoral de manera intempestiva a Santo Domingo, él hizo un pormenorizado informe de cómo invirtió cada centavo en las tropas, y del total recibido, gastó el 17.3 %, devolviendo al fisco el 82.7 %, recibiendo el correspondiente descargo.
“Duarte aportó su proyecto de ley fundamental, donde se exponen ampliamente sus ideas sobre la política y la institucionalidad. En él se revela su apego irrestricto al Estado de Derecho, al respeto de los derechos y garantías fundamentales, la seguridad jurídica y su convicción intransigente con relación a la trascendencia de la soberanía para una nación”, manifestó Gómez Ramírez.
El periódico *Hoy* le preguntó al también doctor en Derecho sobre cómo Duarte vería la República Dominicana del 2026: «Sentiría vergüenza ante la ausencia de honestidad, la falta de compromiso y desprendimiento de la mayoría de las personas responsables de liderar la vida nacional, toda vez que, desde el desempeño de las funciones públicas y privadas, no se privilegia el interés supremo de la nación, sino que se da preferencia a los intereses particulares; se termina corrompiendo todo quehacer por la búsqueda de ventajas».
Sin embargo, dijo, sentiría el orgullo de ver materializado parte de su sueño sobre la República Dominicana.
«Hoy el Estado asume el nombre que él le dio, nuestra Bandera ondea con orgullo, el Escudo Nacional y el lema ‘Dios, Patria y Libertad’ están consagrados en la Constitución».
Duarte nació el 26 de enero de 1813 en Santo Domingo. Fue hijo de Juan José Duarte Rodríguez, comerciante español, y de Manuela Díez Jiménez.
Cuando tenía 15 años, en 1828, fue enviado a Europa para continuar sus estudios, ya que la Universidad de Santo Domingo había cerrado durante la ocupación haitiana. Vivió en países como Inglaterra, Francia y España, donde conoció ideas liberales y nacionalistas que defendían la libertad de los pueblos. Estas ideas influyeron profundamente en su pensamiento.
Al regresar al país en 1831, Duarte tenía un objetivo claro: luchar por la independencia del pueblo dominicano y crear una nación libre.
La Trinitaria
El 16 de julio de 1838, Duarte fundó La Trinitaria, una sociedad secreta cuyo propósito era organizar la lucha independentista. Entre sus primeros miembros estuvieron Juan Isidro Pérez, Félix María Ruiz y José María Serra. Más adelante se unieron Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, quienes fueron claves en la proclamación de la independencia el 27 de febrero de 1844.
La Trinitaria enseñó a sus miembros valores como el amor a la patria, el sacrificio y el compromiso ciudadano.