SANTO DOMINGO, República Dominicana.- El modelo extractiva amenaza a territorios de alto valor ecológico de la República Dominicana, como San Juan de la Maguana, Barahona, Pedernales, entre otros, por lo que todas las políticas públicas del Estado deben colocar en primer plano la protección del agua y demás recursos naturales.
Así fue planteado en el seminario “Ecología Integral y Educación Ambiental Crítica» con el objetivo de reflexionar y tomar acciones sobre la justicia ambiental para cuidar la Tierra, auspiciado por cuatro instituciones educativas y de orientación social dirigido al personal, así como a profesores de las escuelas y a líderes comunitarios de Santo Domingo Oeste.
Las instituciones aliadas son: el Instituto Superior de Estudios Educativos Pedro Poveda (ISESP), el Centro de Integración Familiar (CIF), el Centro Cultural Poveda (CCPoveda) y el Centro de Formación Socio Cultural Pedro Poveda (CEFOSOP, en el marco del Día del Medio Ambiente, como forma de fomentar la conciencia y la acción global por la protección de la vida en el planeta. “No es un día solo para reflexionar, sino también para actuar.
Cada árbol plantado, cada gota de agua no consumida, cada residuo reciclado, y cada decisión sostenible cuenta para la sostenibilidad de la Tierra”, señala un comunicado de los organizadores.
La maestra Estrella del Mar Tena, de la escuela de biología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) investigadora sobre el temas de medio ambiente, valora positivamente que las Cordilleras Septentrional y Central sean protegida por leyes específicas, ya que con consideradas “Madres de las Agua” en RD.
“Desde mi punto de vista, proteger las áreas de montañas, los bosques y todos los ecosistemas es una ventaja para el país en cuanto a salud, reservas de agua, producción de alimentos y el turismo”, apunta.
Advierte que sin medio ambiente protegido tampoco habrá desarrollo turístico, tras explicar que lo que ocurre en la montaña afecta la playa, por lo que rechaza la explotación de minería a cielo abierto que tendría impactos demoledores en los territorios.
Llama la atención y tener cuidado con la explotación de las tierras raras en Pedernales, debido a la fragilidad de los ecosistemas y donde hay que preservar las pocas fuentes de aguas que existen, fundamentales para la vida.
Tena propone una lectura integral de la situación ambiental del país, articulando datos científicos con saberes comunitarios y pensamiento crítico partiendo de la idea de que la crisis ambiental que enfrenta RD es de justicia, de modelo de desarrollo y de relación con la naturaleza y los territorios.
La especialista propuso que se promueva la participación comunitaria y el compromiso de la sociedad como pilares de una justicia ambiental real.
De su lado, Iluminada Rosario, rectora del Instituto Superior de Estudios Educativos Pedro Poveda (ISESP), considera que todas las políticas públicas de los gobiernos tienen que colocar en primer plano la protección del medio ambiente y los recursos naturales.
Estima que hay que tener cuidado con las explotaciones mineras, ya que en general entorpecen la producción del agua, elemento esencial para la vida, pero también a contaminar el aire.
Lilian Castillo Almánzar, vicerrectora de Invest5igación Post grado y Extensión del ISESP, afirma que RD se encuentra en una situación muy crítica en materia de medio ambiente.
Recuerda que la filosofía del instituto está inspirada en la pedagogía humanista de Pedro Poveda, quien concebía al ser humano en su dimensión integral al ecosistema, no aislado, mirando al medio ambiente como la casa común.
Aboga por el tema sea llevado a las escuelas y las academias, pero sobre todo, hacer conciencia de que la acción individual provoca consecuencias colectivas.
Argentina Henríquez, coordinadora de alianza destacó el trabajo conjunto de las entidades citadas con las familias, jóvenes y adolescentes con el objetivo de permear la conciencia, el pensamiento de estos actores, fundamentales para que el país avance en materia ambiental.
“Para que nuestra sociedad tenga una vida digna, con los ríos fluyendo, la vegetación adecuada, porque sin naturaleza no hay vida”, explicó.