SANTO DOMINGO, República Dominicana. -El ingeniero forestal y catedrástico universitario Euleterio Martíenz Septentrional, define a la Cordillera Septentrional como la más baja, la que gobierna con mayor fuerza el patrón climático de la isla, al ser el primer muro de contensión de los vientos alisios que provienen del Océano Atlántico, con toda la carga de humedad que baña la isla.

Explica que la Cordillera Septentrional es valiosa y muy sensible en toda su extensión, por ser el único sistema montañoso de los cuatro principales, netamente dominicano y relativamente bajo.

En un artículo publicado por el diario Hoy, publicado este miércoles 19 de agosto, señala que esta cadena de montañas que nace húmeda en Nagua y muere desértica en Monte Cristi, a penas superan un kilómetro de altitud.

Mientras que sus homólogas, todas nacen en RD y mueren en Haití, pero alcanzando elevaciones que superan los dos kilómetros de altura e incluso, la Cordillera Central que rebasa los tres kilómetros verticales.

Expone que esta orografía tan abrupta, resulta ser maravillosamente ventajosa para cualquier isla Caribeña y en particular, La Española, quien supera a todas la Antillas Mayores y Menores, pero desde el punto de vista ecológico, lo más interesante y paradógico, si se observa solo el parámetro de la elevación sobre el nivel del mar.

«Es que la Septentrional, a pesar de ser la más baja, es la que gobierna con mayor fuerza el patrón climático de la isla, al ser el primer muro de contensión de los vientos alisios que provienen del Océano Atlántico, con toda la carga de humedad que baña la isla», precisa Martínez.

De ahí que las montañas de Guaconejo, La Canela y Quita Espuela, constituyen la principal mina de agua del país, seguidas por La Jíbara de Salcedo, el Mogote de Moca y Diego de Ocampo de Santiago; para completarse con Loma de Jicomé de Guananico, muy próxima a Los Hidalgos de La Isabela y Solimán entre Valverde y Monte Cristi.

Estas tres porciones de la Septentrional, subraya, Eleuterio Martíez, concentran las muestras más representativas de bosques nublados que dan origen a casi todas las fuentes de agua que se desprenden por encanto de estas cumbres montañosas.