SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Por fuertes lluvias y posibles inundaciones repentinas, crecidas de ríos, arroyos y cañadas, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) colocó esta noche dos provincias en alerta roja, siete en amarilla y 13 en verde ante la ocurrencia de aguaceros de moderados a fuertes, provocados por una vaguada y la incidencia de los vientos cálidos del este/sureste.
Las provincias en alerta roja son Puerto Plata y Espaillat, mientras que en amarilla Monte Cristi, María Trinidad Sánchez, Hermanas Mirabal, La Vega y Monseñor Nouel, San José de Ocoa, en tanto que en verde permanecen San Juan, Elías Piña, Duarte (especialmente el Bajo Yuna), Santiago, Santo Domingo, Distrito Nacional, San Cristóbal, Monte Plata, Peravia, Valverde, Santiago Rodríguez, Sánchez Ramírez y Dajabón.
Recomendaciones
El COE recomienda a las personas a abstenerse de cruzar ríos, arroyos y cañadas que presenten alto volumen de agua, no hacer uso de ríos, debido a la turbiedad y el volumen de agua que aún mantienen.
Asimismo, exhortó a los operadores de embarcaciones frágiles, pequeñas y medianas en la costa atlántica mantenerse próximos al perímetro costero y evitar adentrarse mar afuera, debido a la presencia de viento moderado y oleaje anormal.
Se mantiene la prohibición del uso de ríos, arroyos y cañadas en las provincias bajo alerta. Muy especialmente en la Cuenca de la presa de Valdesia, debido a que El Comité de Operación de Presas y Embalse está Regulando la presa, por lo que queda prohibido el Acceso a los Bañistas al Rio Nizao.
Los padres deben tener control sobre sus hijos, para evitar que usen ríos, arroyos y cañadas que presenten alto volúmenes de agua, además no hacer uso de balnearios en las provincias bajo alerta.
Los conductores de vehículos deben tomar las medidas preventivas de lugar, debido a la reducción de visibilidad, generada por las lluvias.
Qué significan los colores de las elertas
La alerta roja se emite el fenómeno tiene una alta probabilidad de impactar una zona, presentando efectos que generan daños a las personas, los bienes, carreteras y a otras infraestructuras o al medio ambiente.
La amarilla, cuando la tendencia ascendente del desarrollo del evento implica situaciones inminentes de riesgo y situaciones severas de emergencia.
La alerta verde, se declara cuando las expectativas de un fenómeno permiten prever la ocurrencia de un evento de carácter peligroso para la población. Puede ser parcial o total.