SAN CRISTÓBAL, República Dominicana. -A pesar de que la Constitución dominicana, proclamada el 6 de noviembre de 1844, ha sufrido 40 reformas, aún la Carta Magna tienene grandes retos, como establecer el Poder Municipal como cuarto poder del Estado, al tomar como base que los gobiernos municipales son las instancias más cercanas a los ciudadanos y la base para el desarrollo nacional.
Así lo consideraron diputados en la sesión extraordinaria celebra en la ciudad de San Cristóbal, donde se proclamó la primera Constitución, que este jueves cumple 182 años, con 40 reformas posteriores, en la que fueron destacadas las del profesor Juan Bosch, 1963, así como la de Leonel Fernández, 2010.
Elías Wessin Chávez, diputado nacional por el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) destacó que la de 1844 fue propulsora del Poder Municipal, en su artículo 159, lo que significa que el Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte y los constituyentes de la época ya pensaban en la municipalidad.
“Estamos hablando de que los constituyentes de hace 182 años, se preocuparon por el ciudadano que trabaja y vive en su localidad; pero un año después de la Restauración de la República, en 1865, se consagró el Poder Municipal”
Lamentó que a partir de las restantes modificaciones sufrida por el texto constitucional, no se haya establecido ese poder tan necesario y la sociedad dominicana se ha quedado con Montesquieu (1689–1755), uno de los filósofos, historiadores y juristas más importantes de la Ilustración y los tres poderes del Estado: El Congresual, el Ejecutivo y el Judicial.
Confía en que en una reforma más adelante, se otorgue a los municipios el verdadero poder que ahora no tienen, ya que ni siquiera se cumple con el mandato que establece que el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) vaya a los ayuntamientos.
Sostuvo que el origen de cualquier desarrollo nacional comienza desde los territorios, por lo que resaltó el espíritu de descentralización que consagró la primera Carta Magna.
Destacó la visión de los constitucionalistas de 1844 que consagraron en el primer texto constitutivo la defensa de la propiedad privada, que solamente podía ser declarada de utilidad pública previa indemnización a los dueños.

Espíritu de San Cristóbal
Cuarenta reformas después, el espíritu de San Cristóbal sigue vivo: la búsqueda permanente de un Estado de Derecho más justo, equilibrado e institucional, proclamó Alfredo Pacheco, presidente de la CD.
En aquella villa, apenas meses después de proclamada la Independencia, los constituyentes establecieron un gobierno republicano, civil, popular, representativo, electivo y responsable; reconocieron derechos fundamentales y sentaron las bases de la separación de poderes.
Subrayó que aunque el controvertido artículo 210 otorgó facultades extraordinarias al Ejecutivo en tiempos de guerra, aquel texto de San Cristóbal permanece como el origen de nuestro orden constitucional.
“Desde entonces, nuestra Constitución ha sido modificada en 40 ocasiones, en que cada reforma ha reflejado las circunstancias políticas, sociales y económicas de su tiempo”, expresó Pacheco.
Reformas destacadas
Entre las más significativas destacan: la de 1854, que suprimió el artículo 210 y limitó los poderes extraordinarios del Ejecutivo.
La Constitución de Moca de 1858, una de las más liberales y democráticas del siglo XIX.
Las reformas de la época de la Restauración y posteriores del siglo XIX, que ajustaron el sistema de gobierno, el sufragio y la organización del Estado.
La de 1963, bajo el gobierno de Juan Bosch, de marcado contenido social. La de 1994, fruto de la crisis electoral, que estableció la no reelección consecutiva, la segunda vuelta y separó los procesos electorales.
La de 2002, que permitió una sola reelección consecutiva. La gran reforma de 2010, que consagró el Estado Social y Democrático de Derecho, creó el Tribunal Constitucional y amplió los derechos fundamentales.
Asimismo, la de 2015, centrada nuevamente en la reelección; y la más reciente, proclamada el 27 de octubre de 2024, que fortalece la independencia del Ministerio Público, reduce el número de diputados, unifica las elecciones nacionales a partir de 2032 e introduce límites más estrictos a la reelección, protegiendo la alternancia democrática.

José David Báez, vocero del bloque de diputados de la Fuerza del Pueblo (FP) resaltó la reforma impulsada por el profesor Juan Bosch, en 1963, ya que fue un referente de derechos sociales y libertades democráticas durante muchos años.
De la misma manera, 47 después, destacó el hito constitucional de la reforma de 2010, impulsada por el presidente de entonces, Leonel Fenández.
“Fruto de un consenso, una deliberación popular y democrática, sentó la base y consagró da manera definitiva, el estado social y democrático en la República Dominicana”, subrayó Báez.
Asimismo, creó el Tribunal Constitucional, que hoy juega un papel esencial en el orden jurídico y se respeten los designios constitucionales del país.
Pero además, se creó el Tribunal Superior Electoral (TSE) que dejó en el pasado los desafíos de las dificultades dirimir los resultados electorales separando la justicia electoral de la administración de las elecciones.