SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La muerte de al menos 30 neonatos en la Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia, en el Distrito Nacional, es una alarma del deterioro del sistema de salud en la República Dominicana, que no0 se resuelve con la cancelación de un funcionario.
La advertencia es de diputados que se manifestaron sobre el tema durante la sesión de este martes, donde se anunció el sometimiento de una resolución para que el director del Servicio Nacional de Salud (SNS) Julio Landrón, acuda a ese cuerpo legislativo a explicar al país las razones reales de los fallecimientos.
José Fabián (Monseñor Nouel) quien es médico pediatra, observa datos contradictorios del doctor Julio Landrón y de la directora de Infectología de apallido Malena, del SNS, en cuanto a que de 17 recién nacidos muertos, dos fueron porque se les salieron los intestinos, muy difícil en un centro del tercer nivel como la maternidad La Altagracia.
Pero lo peor, no dicen de que fallecieron los restantes 15 neonatales en uno de los mejores hospitales para tratar casos de recién nacidos y partos de República Dominicana.
Llamó la atención del presidente de la República, el ministro de Salud Pública y del director del SNS, sobre lo que ocurrió realmente en el centro sanitario, ya que todo apunta a que el sistema de salud colapsó.
Consideró que en un verdadero sistema sanitario la muerte de un niño es un escándalo, peor si se produce por falta de higiene, un antibiótico o asistencia médica, aunque en la maternidad La Altagracia existen excelentes pediatras y perinatólogo.
Informó que RD se encuentra solamente por debajo de Haití, Guatemala y Venezuela en mortalidad infantil, lo que indica lo deplorable que se encuentra la salud en el país.
La tasa de mortalidad en Haití es de 40 por cada mil nacidos vivos, Venezuela con 26, Guatemala con un 24. Pero en el caso de la mortalidad neonatal, por cada mil niños que nacen en RD, 21 mueren antes de cumplir los 28 días.
Estima que el gobierno debe invertir mayores recursos al sistema de salud, sobre todo, que en el país se hacen grandes gastos en otros asuntos de mucho menos importancia.

De su lado, la vocera del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en la CD, Ydenia Doñé, se disponía a someter una resolución que solicita invitar al director del SNS, Julio Landrón, al hemiciclo para que explique lo que sucede en el sistema sanitario.
Define como un escándalo mayúsculo la muerte de 30 neonatales en un solo hospital de la capital dominicana afectados por bacterias, por lo que sucede en hospitales apartados del territorio sería catastrófico.
Señaló que según denuncias, el Hospital Regional Taiwán 19 de marzo, en Azua, presenta niveles no aptos de Escherichia coli y Pseudomonas en pediatría, cocina y hemodiálisis.
Indica que no se trata de un accidente en un centro único, sino en dos hospitales, en provincias distintas Distrito Nacional y Azua), con los mismos tipos de contaminación, lo que apunta a un problema sistémico de control de infecciones y de infraestructura, como agua potable, cisternas, tuberías.
En este contexto, el 28 de agosto, las sociedades dominicanas de Neonatología, Pediatría e Infectología solicitaron al SNS que realice una investigación exhaustiva e imparcial por la muerte de los recién nacidos en la Maternidad la Altagracia durante el mes de agosto.
Doñe, de la provincia San Cristóbal, considera que las investigaciones deberán establecer con precisión qué ocurrió, cuál fue la causa de cada fallecimiento, si existieron infecciones asociadas a la atención sanitaria y qué responsabilidad pudieron tener las condiciones existentes en esos establecimientos.

En tanto Nurka Nieve (Azua) por la Fuerza del Pueblo, atribuye las muertes de recién nacido a la improvisación y a que no se invierte lo suficiente en servicios fundamentales como la salud, agua potable y educación.
Denunció que amplias comunidades de la provincia Azua no disponen de agua potable para el consumo humano, lo que va en detrimento de la calidad de vida de la gente, de manera específica de la salud.
Afirma que el suministro de agua es vital para mantener la higiene en los hogares y comunidades, por lo que hay que imaginar cuando falta el líquido en un hospital.