SANTO DOMINGO, República Dominicana. -El Movimiento por las Pensiones de los Servidores Públicos (MOPESEP) señala que se despide el año 2025, evidenciando la crisis del actual Sistema Dominicano de Seguridad Social y en especial el de pensiones, que ha incumplido las expectativas que le dieron origen, produciendo decepción y desesperanzas.
Ha quedado evidenciado el fracaso del intento de mezclar los negocios financieros con la responsabilidad del Estado de garantizar los derechos fundamentales a la población, mostrando la urgente necesidad de saldar la deuda de hacer una verdadera reforma integral de la Ley 87-01.
Asegurar que se garanticen los derechos a la población, evitando que los intereses de los negocios financieros insertados parasitariamente en la seguridad social continúen aumentando fortunas a costa de la negación de derechos a la población afiliada.
El MOPESEP les desea a todos un venturoso Año Nuevo y que este 2026 sea de alta efectividad, logrando corregir los errores que han quedado evidenciados en el diseño, aprobación y ejecución del actual Sistema Dominicano de Seguridad Social.
Desea que el 2026 sea el espacio en donde los legisladores, las autoridades del Gobierno, funcionarios de la seguridad social, especialistas, los líderes y activistas sociales y la población en general, aunen esfuerzos para asegurar una seguridad social digna.
“De la cual todos nos sintamos orgullosos y que no sea necesario tomar decisiones para ofrecer privilegios a personas o grupos, porque el sistema satisface las necesidades de todos, de una forma justa y equitativa”, precisa.
El MOPESEP es una organización que agrupa a trabajadores del Estado para defender sus derechos y reclamar mejoras en sus pensiones y salarios, especialmente ante la falta de una regulación clara del salario mínimo del sector público.
Mientras el psicólogo Luis Holguín Veras precisa que el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS), creado por la Ley núm. 87-01 nació con la promesa de garantizar salud integral y pensiones dignas a toda la población afiliada.
Sin embargo, más de dos décadas después de su puesta en marcha, la experiencia cotidiana de millones de personas confirma una realidad preocupante: el sistema no ha logrado generar certidumbre, ni en el acceso efectivo a los servicios de salud, ni en la garantía de una pensión suficiente al final de la vida laboral.
Esta situación ha generado un profundo desencanto social y una expectativa legítima de que el año 2026 marque un punto de inflexión, en consonancia con los derechos y principios consagrados en la Constitución de la República y las leyes vigentes.