SANTO DOMINGO.- El Movimiento de Trabajadores y Trabajadoras Domésticos (MOTRADOMI) denunció este miércoles que las migrantes que laboran en el país son objetos de maltratos, físicos, psicológicos, sobre carga de trabajo, emocional y de otras índoles por parte de sus patronos.

En tal sentido, demandan de las autoridades dominicana, en especial del Ministerio de Trabajo, tomarlas en consideración en las discusiones o consultas que se desarrollan en el país para que estas trabajadoras sean incluidas en las resoluciones y convenios internacionales que erradican los maltratos.

El MOTRADOMI, afiliada a la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados en República Dominicana (MENAMIRD) señala que en el caso de los migrantes que laboran en trabajos domésticos, son expuestos a discriminación, porque no están protegidos por las normas migratorias y la legislación laboral.

“Por lo que solicitamos la armonización de las normas migratorias y laborales con la Convención 189-11, con la finalidad de asegurar su efectividad en la población migrante del área doméstica”, indica en un documento de prensa.

Hace la solicitud en el marco de la Convención 189-11 de la Organización Internacional del Trabajo y ratificada por el Estado dominicano.

Resaltan la enorme contribución de las trabajadoras y trabajadores domésticos a la economía mundial y nacional que incluye el aumento del empleo remunerado para este sector con responsabilidades familiares.

Además, señala, incremento de las capacidades de cuidado de las personas de edades avanzadas, así como de los niños, personas con discapacidad, con un aporte a sustancial a la transferencia de ingreso en cada país y entre naciones.

Solicita al Ministerio de Trabajo reunirse con representantes de la entidad a fin de escuchar su posición y presentarle sus propuestas, como se ha hecho con otras organizaciones de empleadas y empleados del hogar.

“Es oportuna la ocasión para sensibilizar y visibilizar la situación que padecen los y las trabajadores domésticos de nacionalidad haitiana, quienes son objetos de prácticas abusivas y discriminatorias que incluye insultos, humillaciones, sobrecarga de trabajo, al tiempo que son sometidas a violaciones emocionales y físicas dentro del contexto laboral”, subraya.

A principio de abril pasado, el ministro de Trabajo, Luis Miguel De Camps García, afirmó que con la propuesta de resolución sobre el trabajo doméstico buscan garantizar los derechos de los trabajadores de este sector.

Así se construye junto a la sociedad dominicana una regulación apegada al Reglamento 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por el Congreso Nacional en el año 2015.

“Lo que hemos propuesto en esta consulta pública es parte del compromiso del programa de gobierno del presidente Luis Abinader en la construcción de una verdadera democracia”, sostuvo De Camps.

Añadió que la función del Ministerio de Trabajo es regular las relaciones de todos los trabajadores y empleadores, y que siendo el sector doméstico olvidado históricamente, están obligados a tomar las acciones en torno a ese tema.

«Queremos dignificar el trabajo doméstico y llamar a la sociedad dominicana a no preocuparse por la complejidad del tema y participar en esta consulta pública, que traerá mejoras tanto para los trabajadores, como para los empleadores” , expresó De Camps.

Así mismo, dijo que esta propuesta de resolución está publicada en la página web del Ministerio de Trabajo www.mt.gob.do, y que todos los sectores pueden expresar su opinión en torno a la misma a través del correo consultapublica@mt.gob.do.  Próximamente los que deseen podrán asistir a la institución para estudiar en conjunto todas las propuestas.

Resaltó que para formalizar los contratos de trabajo doméstico, propondrán que sea de manera digital o física, como ha ocurrido en otros procesos que brinda el Ministerio de Trabajo.

En torno al salario mínimo del sector doméstico, el Ministro de Trabajo, planteó que este sería establecido por el Comité Nacional de Salarios, para poder tener una inclusión en el Sistema Dominicano de la Seguridad Social.

Apuntó que con esta conquista se reduce el riesgo de los empleadores a ser demandados o de asistir económicamente a su empleado, en caso de un accidente en su lugar de trabajo.

En cuanto a los demás puntos contenidos en el borrador de resolución se encuentran el de establecer un tiempo definido de la jornada laboral, así como garantizar además el pago de vacaciones y preaviso a los trabajadores domésticos. Según lo que establece el Código de Trabajo, la jornada del trabajo doméstico no debe ser mayor de 8 horas diarias, ni mayor de 44 horas semanales, con descanso entre jornadas no menor de 9 horas