SANTO DOMINGO, República Dominicana. -El coordinador de la Cátedra José Martí de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) Luis De León, alerta sobre el peligro para la soberanía nacional y del Caribe, la presencia de buques norteamericano en la isla.
Ante el vencimiento este sábado del Consejo Presidencial en Haití, advirtió a los dominicanos cerrar filas en la defensa de la frontera, tras considerar que la intención de los Estados Unidos, Canadá y otros países es desesperar al pueblo haitiano para que emigren masivamente hacia el territorio dominicano.
Manifestó que en Haití hay una situación de “sálvese quien pueda” por lo que RD no puede estar al margen de esa realidad, sobre todo, porque quienes auspician la desesperación de los haitianos son los que mantienen una actitud de conspiración contra la estabilidad democrática, social y económica de RD.
Recuerda que este sábado 7 de enero vence el plazo para las autoridades haitianas, por lo que existe una pugna al interior del llamado Consejo Presidencial, por lo que la solución al problema para las grandes potencias sería la RD.
Advirtió que mientras se agudiza la crisis en Haití, todo dicen que la solución estaría en el territorio dominicano, por lo que el gobierno y la sociedad en general no puede quedarse de brazos cruzados.
Haití queda hoy sin autoridad
El Consejo Presidencial de Transición (CTP) finaliza su mandato el sábado, después de 22 meses gobernando un país sin presidente.
Sin elecciones organizadas durante su mandato y más de 10.000 personas asesinadas desde su creación en 2024, la transición que se suponía debía asegurar parece lejana.
En diciembre de 2025 se adoptó finalmente un nuevo calendario electoral, fijando las elecciones generales para el 30 de agosto de 2026, con una segunda vuelta prevista para el 6 de diciembre.
Pero hasta entonces, nadie sabe qué forma adoptará la siguiente fase, cuánto durará ni quién la dirigirá.
A medida que expira el mandato del TPC, las luchas de poder se intensifican. A finales de enero, cinco de sus siete miembros pidieron la destitución del primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, una medida bloqueada por el presidente de transición, Laurent Saint-Cyr, y con la oposición de Estados Unidos.
Washington ha impuesto sanciones a cinco miembros del consejo, así como a un ministro del gabinete, a quienes acusa de conspiración con bandas. Estados Unidos también ha enviado un buque de guerra y tres barcos de la guardia costera a patrullar las costas de Puerto Príncipe, en una señal de la creciente preocupación por lo que pueda suceder tras el fin del TPC.
Esta semana, los miembros del consejo celebraron una oleada de reuniones políticas para definir el futuro. Pero en las calles de la capital, la paciencia se ha agotado.
‘Un fracaso total’
«Es evidente que dos años después, es un fracaso total, un fracaso absoluto. La situación ha empeorado», declaró Mysuel Tymothé, residente local, en declaraciones a RFI en el suburbio de Pétion-Ville.
Antes, todavía había zonas, barrios donde vivía gente. Hoy, esos barrios están perdidos , controlados por pandillas. Creo que en el 98 o 99 % de las veces, el TPC no ha hecho nada significativo por el país.
Otros expresaron la misma frustración. «El TPC es un fracaso total, un fracaso en todos los aspectos», afirmó Johnny Baptisma, periodista y presentador de televisión haitiano.
En primer lugar, a nivel administrativo, la gestión es totalmente deficiente. Varios miembros del Consejo Presidencial de Transición se han visto implicados en turbios casos de corrupción. Esperábamos que superaran sus diferencias y pensaran realmente en el país, pero al final, ha sido un fracaso total.
Los haitianos siguen esperando las elecciones, que no se celebran desde 2016.
El sueño de los haitianos
“El cambio es lo único en lo que pensamos, lo único con lo que soñamos”, dijo Bedson, otro residente de Puerto Príncipe. “Queremos que se organicen elecciones, queremos seguridad. Queremos un cambio. Eso es lo que esperamos, y nada más”.
Aumento de la violencia sexual
Se estima que las bandas armadas que han luchado contra las autoridades haitianas desde 2020 ahora controlan hasta el 90 por ciento de la capital y están extendiendo su alcance a otras regiones.
Su dominio ha estado acompañado de un aumento de la violencia sexual contra las mujeres y las niñas.
“La violencia sexual no es nueva en Haití”, afirmó Diana Manilla Arroyo, jefa de misión de Médicos Sin Fronteras (MSF). Sin embargo, desde 2021, los casos en Puerto Príncipe han aumentado drásticamente, según un informe de MSF publicado el mes pasado.
“No sólo hay más casos, sino también una brutalidad creciente”, dijo Arroyo.
Según cifras de la organización, los pandilleros son ahora responsables del 57 % de los casos registrados, mientras que las violaciones en grupo se han vuelto más frecuentes. Las pandillas «utilizan la violación para controlar a las comunidades», afirmó Arroyo.
“Cuando aumenta la actividad delictiva, aumenta la violencia sexual, en particular las violaciones en grupo”, afirmó Abigail Derolian, abogada especializada en violencia de género en la ONG haitiana de derechos de las mujeres Nèges Mawon.
“Cada vez que un barrio cae bajo el control de un grupo armado, encontramos sobrevivientes de violencia sexual cometida durante estos ataques. Es un arma de control”, declaró a RFI.
“Cuando una pandilla rival toma el control del territorio de otra pandilla, utilizan la violación como una forma de decirles a las niñas y mujeres que han ‘cambiado de amos’ y de controlar sus movimientos”.