SANTO DOMINGO, RD.- Sin la revolución de Abril de 1965, la República Dominicana no tendría la democracia que disfruta actualmente, ya que este acontecimiento encarnó el espíritu patriótico de Duarte y los febreristas de 1844, del Grito de Capotillo y los restauradores de agosto de 1863.
Así lo manifestó Juan Pablo Uribe, presidente de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias (CPEP), al dirigirse a los presentes en el acto de conmemoración del 61 aniversario de la gesta, en el Panteón Nacional ante la presencia de familiares de los principales protagonistas de la revolución.
Uribe explicó que el 24 de abril de 1965 se produjo el principal acontecimiento político del siglo XX en termino político, sociales, ideológico, que cuatro días después, el 28 de ese mismo mes, devino en guerra patria contra la segunda intervención norteamericana.
Expuso que el pueblo encontró en hombres como el Coronel Rafael Fernández Domínguez, ideólogo del Movimiento Militar Constitucionalista, Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, presidente constitucional de la República en Armas, símbolos para encumbrarse en la dignidad épica de la dominicanidad.
Expuso que por primera vez el pueblo dominicano se unió a los militares para reclamar en arma la vuelta a la constitucionalidad de 1963 por la restauración del gobierno encabezado por el profesor Juan Bosch, derrocado mediante golpe de Estado, el 25 de septiembre de 1963.
Resaltó que al interior de las Fuerzas Armadas se desarrolló un movimiento, denominado Enriquillo, liderado por el coronel Fernández Domínguez, por lo que la tardes del 24 de abril de 1965, el doctor José Francisco Peña Gómez devela ese movimiento y llama a la población lanzarse a la calle y este responde en franco desafío al miedo.
A partir de ese momento, precisa, el pueblo se apropia de su destino y derrota a los golpistas, y cuando estaba a punto de reintalar la constitucionalidad, el 28 de abril malos dominicanos llaman a fuerzas extranjeras a que intervengan para frustrar el camino glorioso y victorioso hacia la institucionalidad, ganada en combates desde 1844 hasta la fecha.
Uribe afirmó que “es en la simbología de abril de 1965 que los dominicanos encontramos un referente directo de la soberanía nacional, la autodeterminación y la identidad patria y de esto tiene conciencia plena el presidente Luis, Abinader, un hijo de abril, porque su padre José Rafael Abinader, fue ministro de finanzas del gobierno constitucionalista encabezado por Francisco Alberto Caamaño Deñó”.
Subrayó que 61 años después “el pueblo dominicano disfruta de democracia, de una Constitución que se respeta, de un ejercicio presidencial profundamente democrático, llamarnos con orgullo dominicanos porque tenemos soberanía nacional, autodeterminación, integridad territorial, caminar libremente por las calles, pluralidad política, división real de los poderes del Estado, es por la lucha gloriosa de los hombres y mujeres de abril”
Al acto asistieron familiares y relacionados de los principales actores del acontecimiento, como los coroneles Caamaño Deñó, Fernández Domínguez, Juan María Lora Fernández, entre otros.