SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La indignación, la rabia, el llanto, la impotencia y el reclamo de justicia matizaron los alrededores del centro de diversión nocturno Jet Set, en el Distrito Nacional, al conmemorarse diez meses de su desplome donde perdieron la vida 234 personas.

Luego de una misa en el lugar de la tragedia, familiares, amigos y relacionados de las víctimas formaron un cordón humano frente al lugar, y en medio de llanto y reclamos de justicia colocaron flores, fotografías de sus seres queridos.

El primero en encender la chispa, fue Rogelio Cruz, obispo de la Iglesia Católica Apostólica Brasileña (ICAP) para República Dominicana y El Caribe, manifestó durante la homilía, que la tragedia no tiene comparación, por lo que deploró la forma en que se pretende minimizar.

Insistió en que la justicia sea como la sal, que de sabor al proceso y esperanza a las familias, amigos y relacionados que se mantienen llorando desde hace 10 meses, cuando el ocho de abril de 2025 el techo de la discoteca se desplomó por negligencia de los propietarios.

Reclamó que la justicia se convierta en luz ante tanta tiniebla que arropa a tantos hermanos (familiares y relacionados) de los fallecidos que asistieron a la celebración eucarística.

“Porque decir Antonio Espaillat, que tiene resuelto ya el 70 por ciento del caso, dándole cheles, es una burla a las familias que sufren las consecuencias de su irresponsabilidad; lo que exigimos es que se haga justicia, que esta se quite la venda y mire frente a este acontecimiento”, expresó Cruz.

“Es como decir que no son nadie, que no son seres humanos; es un atrevimiento de él y una una burla a todos los dominicanos, a la justicia dominicana, es una forma de decir mate uno, mate dos, no hay justicia”, expresó Cruz.

Consideró que es tan grande el caso que no hay forma de que la lucha sea detenida, por lo que para el primero año del hecho convocan a una gran manifestación en el lugar de los hechos.

Familiares y relacionados

Jonathan Rafael Santana Estévez, arremetió contra el propietario del Jest Set, Antonio Espailla, ya que perdió a la pareja de ingenieros Pedro Inoel Estévez y Sudayli María Gómez, quienes dejaron en la orfandad a tres hijos menores.

Familkiares y relacionados colocan mural con fotografías de las víctimas de la discoteca Jet Set.

Expresó que su hermano fue al centro nocturno a celebrar su 45 aniversario junto a su esposa, pero que por irresponsabilidad de los propietario del lugar encontraron la muerte, por lo que afirmó que Espaillat pagará “como sea” por la tragedia.

Rembelto Durán, quien perdió a su esposa, no ha podido reponerse y el padre de la víctima sufrió un Accidente Cerebro Vacular (ACV) que lo mantiene postrado en una cama.

Grégoris Adames, fue un empleado clave del centro de diversión, que había advertido a los propietarios sobre el estado del techo de la discoteca, no había podido transitar por el lugar, porque era el contacto directo con todos los asistía a divertirse.

“Todo el que está aquí (en la misa) sabe que si Antonio Espaillar hubiese humano y actuado diferente, no se  esconde detrás de su vida de dinero, tal vez ninguno de ustedes estuvieran hoy aquí”, ahí se fue en llanto Adames.

En la justicia

Ante la magnitud del hecho, en junio del año pasado el Gobierno anunció la entrega de un “bono de emergencia” de RD$ 30,000 mensuales por un período de seis meses a los familiares de las víctimas mortales, como medida de apoyo económico.

Ese mismo mes, a dos meses de la tragedia, el 12 de junio, el Ministerio Público arrestó al propietario del establecimiento, Antonio Espaillat López, y a su hermana Maribel Espaillat, administradora del centro de diversión. Una semana después, el 19 de junio, el Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional les impuso una garantía económica de RD$ 50 millones, además de impedimento de salida del país y presentación periódica, declarando el proceso como caso complejo, debido al volumen de víctimas, pruebas y denuncias.

Las medidas fueron ratificadas el 8 de agosto por la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, que desestimó 26 recursos de apelación interpuestos por querellantes que solicitaban la imposición de prisión preventiva contra los imputados.

En la fase siguiente del proceso, el juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, fijó para el 16 de marzo de 2026 el inicio de la audiencia preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat.

En este contexto, abogados de las víctimas han manifestado su preocupación por la aparente lentitud del proceso. Entre ellos, Jean Cristofer Pérez, representante legal de Kiara Lirisset Lantigua Ventura y Luissana Rolisset Grullón Ventura, afirmó que en el caso del colapso del techo del Jet Set Club “habrá justicia, pero no como la gente espera”, al advertir que el proceso penal difícilmente concluiría con condenas de prisión para los imputados.

Paralelamente al desarrollo judicial, el Movimiento Justicia Jet Set, integrado por sobrevivientes y familiares de las víctimas, convocó a marcha pacífica ek domingo 25 de enero, a la 1:00 de la tarde, con el objetivo de exigir responsabilidades penales y el esclarecimiento total de los hechos.

Ante esta convocatoria, el abogado defensor de los hermanos Espaillat, Miguel Valerio, reconoció el derecho de los ciudadanos a protestar, aunque sostuvo que todo lo relacionado con el caso debe ventilarse exclusivamente en los tribunales.