SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La diputada Llaniris Espinal, de Santiago de los Caballeros, denunció el deterioro de la crisis del sistema de salud pública, lo que se evidencia en indicadores alarmantes como la muerte de 249 infantes en lo que va de año, una cifra que refleja profundas debilidades estructurales.

Espinal, del partido Fuerza del Pueblo, señaló que uno de los principales retrocesos se registra en la atención primaria. Mientras en 2019 el 14% del presupuesto sanitario se destinaba a este nivel de atención, en 2026 la proporción ha caído a apenas un 9%, según datos de la Alianza por el Derecho a la Salud (ADESA).

Afirma que esta reducción limita la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno a servicios esenciales, impactando especialmente a los sectores más vulnerables.

La legisladora advirtió además sobre una preocupante orientación de las políticas públicas hacia el fortalecimiento del sector privado en detrimento del sistema público.

Cita como ejemplo, la asignación de apenas un 2% del Producto Interno Bruto (PIB) al sector salud, un nivel de inversión que calificó como insuficiente para garantizar cobertura universal y servicios de calidad.

Entre las consecuencias de esta situación, Espinal mencionó la escasez de medicamentos en las boticas populares, la inauguración y remodelación de hospitales sin la capacidad operativa necesaria —incluyendo limitaciones para realizar pruebas diagnósticas básicas— y la proliferación de laboratorios privados en las inmediaciones de centros públicos.

A su juicio, esta dinámica responde a una lógica en la que el debilitamiento de lo público termina favoreciendo la expansión del negocio privado.

Asimismo, expresó preocupación por la situación del Seguro Nacional de Salud (SENASA), institución que, según afirmó, ha pasado de ser un referente de cobertura a enfrentar crecientes cuestionamientos por parte de sus afiliados.

Denuncias recientes apuntan a retrasos y trabas en la autorización de servicios, lo que obliga a muchos usuarios a esperar largos períodos para recibir atención.

Considera que este panorama exige una revisión urgente del rumbo del sistema sanitario dominicano, con énfasis en el fortalecimiento de la atención primaria, el incremento de la inversión pública y la garantía efectiva del derecho a la salud para toda la población.